jueves, 17 de octubre de 2013

El link ensangrentado





Un día fuimos a la casa de mi hermano de
45 años porque tenía problemas del corazón y
los doctores aseguraban que no le quedaba
mucho, así que decidimos quedarnos con él.
Lo que no sabíamos es por qué tenía
problemas del corazón si siempre había sido
muy saludable y se cuidaba mucho, pero yo
tenia una hipótesis, ya que él era aún más
aficionado de lo paranormal que yo, y
probablemente él sabia algo que el resto no.
En sus últimos momentos, me dijo que yo
debía continuar su labor, que buscara bien en
su computadora, que ella me guiaría.
No sabía de qué estaba hablando, de hecho, no
le puse mucha atención, pero siendo una
persona como soy, me carcomía la impaciencia
y decidí buscar. Duré buen rato viendo su
historial de búsquedas, pero nada no sabía
dónde buscar.
Cuando decidí rendirme y apagar la
computadora, noté algo raro algo que no era
normal, pero tampoco era algo como para
asustarse: era el Microsoft Word, solo que en
lugar de azul, era un tono tipo rojo sangre y
pues obviamente lo abrí. No había nada, el
único archivo guardado decía "LINK MDT" y
pues decidí abrirlo y sí, como el nombre del
archivo indicaba, era un simple link. Lo copié
y pegué en el Internet y salia una pagina negra,
con dos barras blancas, una decía: Nombre de
usuario, y la otra :Nombre y Apellido.
De nombre de usuario puse: Reydelterror_5; y,
cuando era tiempo de poner mi nombre y
apellido, inventé algo falso porque no era muy
confidente de ese tipo de páginas. Ahí fue
cuando me empecé a asustar: de repente, salió
un escrito que decía: "Esto no va a funcionar
si me mientes, pon tu nombre
verdadero" ¿Cómo sabía esta cosa qué ese no
era mi nombre verdadero? Empecé a pensar
que era una broma de mal gusto y decidí
seguirles el juego, así que puse mi nombre real
que no revelaré aquí y seguí la página. Todo
seguía igual cuando apareció una foto de un
hombre, su nombre completo y su dirección, y
abajo, lo que más me inquietó: un hombre con
un cuchillo matando al pobre anciano y ese
hombre era yo. De repente lo entendí, por eso
mi hermano se desaparecía a cada rato: él iba
a matar a la gente que esa página le indicaba,
obviamente decidí no hacerlo. Mientras dormía
oí unos ruidos y cuando desperté, estaba mi
hermano sosteniendo un cuchillo frente a mí y
me dijo "hazlo o te lo hago a ti". Me asusté,
así que decidí seguirle el juego, pensando que
todo seguía siendo una broma, pero no lo era.
Él me tomó por detrás y me llevó hacia el
carro y nos fuimos hasta la dirección que
marcaba la página. Mi hermano me empujó
fuera del auto, me dio un cuchillo y él saco
una pistola, me apuntó con ella hasta que lo
hice: maté al pobre anciano, el cual no supo ni
cómo defenderse. Mi hermano me dijo que el
trabajo apenas comenzaba y me dijo que
abriera el link de nuevo, pero esta vez era
diferente y me llevó a otra pagina, con la foto,
nombre y dirección de alguien más.
Tres meses después...
Ya me había acostumbrado a matar, lo hacía
por diversión, era lo único que satisfacía mis
ansias; y, un día, el link me llevó hasta otro
lugar.
Por cierto, te ves muy bien con esa ropa, y tu
casa es muy bonita, lamento lo que voy a
hacerte...

Mereana Mordegard Glesgorv


Hay un video en YouTube llamado Mereana Mordegard Glesgorv. Si lo buscas, no encontrarás nada. Las pocas veces que lo encuentres, verás un video de 20 segundos de un hombre mirando fijamente a la cámara, sin emociones, luego sonriendo los últimos dos segundos.
El fondo no está definido. Esta es la única parte en línea del video.
El video completo dura 2 minutos, y fue removido por YouTube luego de que 153 personas que lo vieron se sacaran los ojos y los enviaran a las oficinas de YouTube en San Bruno. Dichas personas luego se suicidaron, y no se sabe como lograron enviar los paquetes.
Y había una inscripción críptica en sus brazos que aún no ha sido descifrada.
YouTube periodicamente sube los primeros 20 segundos del video para evitar sospechas, así las personas no buscarán el video real y lo subirán. El video en sí fue visto por un miembro del Staff de YouTube, que comenzó a gritar luego de 45 segundos. Este hombre está bajo sedado todo el tiempo, y es incapaz de recordar qué vio.
Las otras personas que estaban en el mismo cuarto que él, lo vieron y apagaron el video por él, diciendo que solo podían oír el sonido de un taladro. Ninguno se atrevió a mirar la pantalla.
Nunca se halló a quien subió el video, y la dirección IP de éste era inexistente. Y el hombre del video jamás fue identificado. 
Yo no me atrevi a verlo.



miércoles, 16 de octubre de 2013

Ramas en la ventana


Finalmente, estoy en casa. Después de trabajar hasta tarde, tuve que terminar el proyecto, mi jefe presionaba bastante con el. 

Valía la pena me esperaba un gran día. Lo que me tenía más emocionado era ver a mi hijo. Al fin había ganado la batalla por la custodia contra mi ex esposa y ahora por fin podría verlo. Arreglé mi habitación para invitados, poniéndole lindas sabanas blancas. Pensé que después tendríamos tiempo y mi hijo podría cambiarle lo que quisiera. Subí pesadamente por las escaleras y cuando él oyó que estaba ahí, me llamó rápidamente a su habitación.

— ¡Papi no puedo dormir, hay un monstruo en la ventana!

Mounstros, mmm, que original.

—No te preocupes, son sólo las ramas de los árboles balanceadas por el viento ¿ves?

Le apunté a la rama que estaba golpeando contra la ventana. Confió en mí lo suficiente como para calmarse y le di un beso de buenas noches. Al fin, tiempo para dormir, apenas si podía mantener los ojos abiertos. Caminé por del pasillo y me tire sobre la cama. Tenía suficiente en mi cabeza como para andar lidiando con monstruos. Tenía que ir con el mañana a la escuela para inscribirlo, debía comprarle el uniforme, no podía pensar correctamente. En ese momento lo escuché llamándome de nuevo. Vamos, amo a ese chico y todo, pero ¡necesito dormir!

— ¡Papi, el monstruo otra vez! —grito.

Miré hacia la ventana: nada, más que las ramas del árbol. Caminé hasta allí y se lo mostré, abrí la ventana y me di vuelta hacia él.

— ¿Ves? Nada más que el árbol, te lo dije, ahora vete a dormir mañana debes ir a la escuela.

Todavía estaba un poco asustado por lo que podía ver, pero que podía hacer, estaba demasiado cansado. Otra vez, caí en la comodidad de mi cama. Entonces escuché su llanto, y tuve suficiente.

—Está bien, dormiré en tu cama contigo, si ves algún monstruo, sólo agárrame fuerte.

Caminé hacia su cuarto, retiré la sábana roja y me arrojé al lado del chico.

Mientras estaba acostado, con los ojos cerrados, mi mente empezó a recordar. ¿No le puse sábanas blancas a esta cama? Voltee solo para mirar el cuello degollado de mi hijo y me di cuenta de mi error. Ahí es cuando vi al monstruo, excepto que no estaba golpeando la ventana; eran sus pasos entrando por la ventana abierta. No pude evitar reír, ¿Cómo no me di cuenta? Yo no tengo árboles en mi jardín.